Los cinco tiempos del método
Enmarcar
El problema real, no el síntoma.
Buscamos lo que produce el problema, más allá del síntoma visible. Es aquí donde nuestra mirada atípica cambia más las cosas: hacemos las preguntas que nadie se atreve a formular y remontamos hasta la causa real. Vemos las situaciones de otro modo, y hemos convertido eso en un método. Lo que esto aporta en el encuadre: el valor de decirle que el problema que usted nombra no siempre es el verdadero.
Decidir
Opciones valoradas, recomendación argumentada.
Planteamos varios escenarios documentados y una recomendación firme, para que usted decida con pleno conocimiento de causa.
Organizar
Roles, ritmos, indicadores de pilotaje.
Instalamos los roles, los rituales y los indicadores de pilotaje: quién decide qué, con qué frecuencia y sobre qué datos.
Ejecutar
En el terreno, con responsabilidad directa.
Pilotamos la ejecución en el terreno, con sus equipos y sus proveedores, con responsabilidad directa.
Probar y partir
El equipo toma el relevo, nosotros nos retiramos.
Entregamos los indicadores, documentamos la transferencia y nos retiramos. Sus equipos mantienen el control.
Cuatro posturas según la situación
Según lo que la situación exige, adoptamos una de estas cuatro posturas.
Dirección técnica delegada. Asumimos la dirección técnica que usted no ha reclutado: arquitectura, hoja de ruta, encuadre del equipo.
Coordinador de programa. Coordinamos a varios proveedores y mantenemos la convergencia del programa: especificaciones, arbitrajes, calidad, plazos.
Arquitecto y diseñador. Definimos la estrategia, las especificaciones y el modelo de arquitectura. La ejecución se confía a un socio, bajo nuestra supervisión.
Experto en refuerzo. Intervenimos con rapidez en un punto técnico preciso para desbloquear una situación, con su equipo o con su proveedor.
Nuestros compromisos
Precio fijo por proyecto, anticipo al encargar. Usted sabe lo que paga antes de firmar.
Un coste conocido de antemano, sin desvíos ni sorpresas durante la misión.
Ninguna plantilla reciclada. Cada misión parte del problema real, no de un modelo prefabricado.
Fijamos el contenido, la duración y los entregables en función de lo que usted vive, no de una grilla estándar.
La misión tiene éxito cuando sus equipos funcionan solos. Ese es el momento en que nos vamos.
Un referente formado en su empresa, indicadores entregados, un modelo que sus equipos pilotan ellos mismos.
El negocio permanece en el centro. La técnica es una herramienta, no un fin en sí mismo.
Hitos e indicadores concretos en cada fase, que usted puede controlar por sí mismo.
Seis ejemplos de situaciones en las que se nos solicita
Estas situaciones tienen en común una decisión que tomar y nadie en la organización capaz de gestionarla de principio a fin.
Un asunto de negocio tiene una dimensión técnica y nadie para encuadrarlo de principio a fin.
La dirección técnica está ausente, en transición o saturada.
Una adquisición, fusión o separación, y la técnica no sigue el ritmo.
La necesidad de un sistema que funcione y no dependa de una sola persona.
Una infraestructura o un producto que no soporta la carga esperada.
Una tecnología que evaluar antes de una inversión, una adquisición o una cesión.
Lista no exhaustiva. Intervenimos en cualquier situación en la que la dirección necesita un tercero capaz de gestionar un asunto técnico en el tiempo, sin volverse indispensable.
Nuestras ofertas responden a estas situaciones, desde la primera llamada hasta el pilotaje continuo. La elección se hace en función de la duración y la profundidad de la intervención. Ver las seis ofertas en detalle →
Lo que no hacemos: ni por tiempo ni subcontratación
No facturamos por tiempo empleado. Trabajamos a precio fijo por proyecto, sobre un compromiso de resultado. No colocamos consultores en sus instalaciones por jornada. No subcontratamos la misión. Cuando un socio técnico ejecuta, es bajo nuestra supervisión y con su acuerdo previo. Nuestro trabajo es la decisión y el pilotaje, al nivel del dirigente.